|
Esta es mi traducción.
-¿Sr. Little? -¿Sí? -Aquí abajo. -Siento mucho molestarles en su encantadora morada. -Esperamos no entrometernos. -Mi nombre es Reginald Stout.Esta es mi mujer, Camille. -Un enorme placer. -Buscamos a Stuart. -¿Son amigos suyos? -Bueno, no exactamente. -¿Colegas de la navegación?. –Intente otra vez. -Reggie, díselo. –Somos sus padres. –Reggie, para. –Es tan bueno verte de nuevo, Stuart. -Hay mucho de lo que ponernos al día. -¿Por qué no me quisisteis? -Me avergüenza decirlo pero no naciste en un hogar próspero. -Cierto.No podíamos alimentarte, cariño. -¿No podían alimentarle?¿Cuánto podría comer? -George, por favor. –Dejarte marchar fue la elección más dura que nunca hicimos. -¿De veras? -Sí -Pero ahora podemos ser una familia de nuevo. -Por supuesto. ¿Están saladas? -Cariño, los niños. -George, Stuart, creo que necesitamos hablar con los Stouts a solas. -No os preocupéis.Mamá y papá, yo tendré cuidado de él. -Me temo que ha habido un error. –Stuart no puede marcharse con ustedes.él es… -Uno de la familia. –Exacto. –Quizá sientan que es de la familia, pero nunca lo será realmente. Tal vez, no se han dado cuenta, pero él seguro que sí. -Es un lugar que nunca podrán llenar. –Un vacío. -Papá, ¿quieres que me vaya? –No. –Cariño, queremos lo mejor para ti. -Pero Stuart vive aquí. –George, vamos.Esto es duro para todos. –Esto apesta. -No entiendo.Pensé que vivía un cuento de hadas. -Los cuentos de hadas son historias inventadas, Stuart. -Esto es real.Es donde perteneces. –Por favor, vuelve a casa, Stuart.Tu hogar de verdad. -Te encantará hijo.Vivimos en un campo de golf.Justo encima de la novena calle. Es hermoso. -¿Qué tiene que hacer un ratón para conseguir un taxi en esta ciudad? -Hablaras con George por mi, ¿verdad? -Odiaría decirle adiós a la puerta de un sótano. -Claro. –Hora de irse, Stuart. –Te queremos. –Yo también te quiero,mamá. -Chico, parece pesado.¿Necesitas ayuda con eso? ¿Camille? -Frederick, hagamos algo. -¿Qué? -Hagamos que se marchen.Somos más grandes que ellos.Les diremos, vamos, les ahuyentaremos. -Eleanor, no estás siendo racional. –Racional, total. -Hay algo en esto que no está bien.Lo sé. –Mirales.Se ajustan bien. -¿Y qué?Yo tengo zapatos que me ajustan y los odio.Como la madre de Stuart… -Pero no lo eres.Es ella. -Espera. Quiero que te quedes esto. -El turismo no, George.Te encanta este coche, no podría. -Quiero que lo tengas. -Ojalá no tuvieras que irte. Te echaré de menos. -Yo también, George.
|